Blog

Protección solar en niños

fondo1200x1200-nene

La mayor parte de la exposición solar de la vida de un individuo se acumula durante la niñez y la adolescencia, antes de los 18 años. ¿Por qué? Por que tienen mas oportunidades de exposición solar por sus actividades habituales, como los recreos y campos de deportes escolares, las actividades extraescolares al aire libre,  porque deben depender de un adulto que los proteja de la exposición solar sin protección y que los retire del sol en horarios poco convenientes.

Por este motivo debemos, los adultos, tomar conciencia de los efectos de la radiación ultravioleta en nuestro organismo para proteger a los más pequeños.

La exposición solar provoca en nuestra piel mayor riesgo de cáncer, quemaduras, envejecimiento prematuro cutáneo, reacciones fotoalérgicas y fototoxicas. También es causa, no poco frecuente, de daño ocular con la aparición de cataratas.

El uso regular de protector solar antes de los 18 años, disminuye un 78% el riesgo de cáncer de piel no melanoma en la edad adulta.

Los protectores solares son sustancias utilizadas para protegerse de una franja de los rayos ultravioletas emitidos por el sol.

 

Tipos de protectores

  • Protectores FISICOS: Son productos opacos que dispersan y reflejan la radiación. Entre ellos se utilizan el Dióxido de Titanio, oxido de zinc, el petrolato rojo.
  • Protectores QUIMICOS: Sustancias que absorben la radiación y la modifican tornándola menos dañina
    • Protectores UVA (320-400nm): metilantranilato, dioxibenzona, oxibenzona, sulizobenzona, dibenzoilmentanos, butilmetoxidibenzoilmetano, parsol 1789.
    • Protectores UVB (290-320nm): Dietanolamina pmetoxicinamato, Etilhexil p-metoxicinamato, Octocrilene, PABA y Derivados: PABA (ácido para amino- benzoico), Padimato A, Padimato O, Gliceril aminobenzoato, homomentil salicilato.
    • Combinación UVA-UVB
  • Combinación UVA-UVB-Físicos

Actualmente se recomienda utilizar protectores solares que provean protección UVA y UVB, siendo la primera responsable de fotoenvejecimiento y del daño solar acumulado, con el mayor riesgo de padecer cáncer de piel y la segunda relacionada con el enrojecimiento y los efectos más inmediatos luego de la exposición solar, como podría ser la aparición de ampollas.

En condiciones ideales, los filtros con “FPS 2” absorben el 50% de la RUV-B, aquellos con FPS 8 el 87,5% y aquellos con FPS 16 el 93,6%. Los productos con FPS 32 absorben el 96,9%, mientras que aquellos con FPS 64 hasta el 98,4% de la RUV-B. De esto se desprende que hay poca ventaja con el uso de FPS mayores a 30 y que los de menor protección que 30, nos protegen poco.

 

Efectos adversos de los protectores solares

Si bien son pocos, aislados y de baja relevancia clínica, es importante conocerlos.

  • Irritación y sequedad de la piel, que depende del si se utilizan cremas, aerosoles o atomizadores.
  • Irritación ocular.
  • Agravamiento del acné, si se utilizan productos muy grasosos.
  • Alergia de contacto. Especialmente si contienen PABA y derivados.

 

Recomendaciones para el uso del protector solar

  • Utilizar FPS de por lo menos 30
  • Colocar 30 a 60 minutos antes de la exposición al sol para aumentar su efectividad
  • Aplicar en todas las zonas expuestas
  • Volver a aplicar luego del contacto con el agua o sudoración excesiva
  • Aplicar cada dos horas
  • Evitar el contacto con los ojos
  • Discontinuar su uso si aparecen signos de irritación de la piel
  • Evitar su uso en menores de 6 meses y utilizar métodos de barrera como sombreros, ropas de trama cerrada, buscar la sombra.
  • Evitar el sol en las horas en donde nosotros proyectamos una sombra más corta que nuestra altura.